Dos oficiales de la Policía Nacional murieron abatidos a balazos ayer durante enfrentamientos armados, uno en Olancho y otro en San Pedro Sula, contra miembros de peligrosas bandas criminales.
Una de las víctimas, Fredy Adrián Contreras Zelaya, pereció en un cruce de balas con delincuentes en la comunidad La Empalizada, entre Juticalpa y Catacamas, Olancho, suceso donde se reportó un detenido.

En otro enfrentamiento armado con delincuentes, falleció el subcomisario, Vargas en la zona “caliente” de Monte Bello, en el populoso barrio sampedrano de Chamelecón.
Según información preliminar, el hecho violento en La Empalizada sucedió a las 9:00 de la mañana, cuando agentes policiales procedieron a realizar una supervisión a tripulantes de una camioneta conducida de manera sospechosa por esa zona.

Los ocupantes del carro, color negro, abrieron fuego de manera sorpresiva contra una patrulla policial que realizaba patrullajes preventivos en el contexto de la Operación Alcázar. Los malvivientes mataron al instante al oficial Contreras Zelaya, hiriendo de gravedad a otro efectivo policial.
Luego de cometer el vil hecho, los supuestos bandoleros huyeron del lugar, a bordo de la camioneta.

El conductor del vehículo supuestamente resultó malherido, provocando que chocara contra árboles a la orilla de una carretera estrecha de tierra a unos 400 metros de donde habían matado al agente. Seguidamente, los delincuentes descendieron del automotor y se metieron a los matorrales, despareciendo entre cerros, potreros y quebradas.
Inmediatamente después del tiroteo, agentes policiales se desplazaron hacia ese sector de La Empalizada para verificar la alerta de apoyo emitida con un compañero muerto a balazos.
Tras confirmar el hecho violento, las autoridades policiales activaron protocolos de respuesta rápida, logrando encontrar el vehículo donde se transportaban los malhechores. En el lugar se aseguraron indicios relevantes para la investigación, el vehículo Nissan Pathfinder sin placas, una escopeta y un teléfono celular, presuntamente vinculado al agresor.
De manera paralela, una persona fue detenida para efectos de investigación, con el fin de determinar su posible relación con el hecho.
Unidades policiales permanecían desplegadas en ese sector de Olancho, ejecutando operaciones de búsqueda, con un cerco y rastreo orientadas a identificar y detener a los responsables.
Sobre, el agente Contreras Zelaya, ayer se supo que era un elemento dedicado y valiente de la institución policial con años de servicio en la región.
“Perdió la vida en el cumplimiento de su deber al ser atacado por un grupo de civiles armados” dijo el director de comunicaciones y estrategias de la Secretaría de Seguridad, Miguel Martínez Madrid.
Este lamentable suceso resalta la creciente inseguridad en zonas rurales de Olancho, donde las operaciones contra el crimen organizado se ven obstaculizadas por la presencia de bandas delictivas equipadas con armamento de alto calibre.
Es el segundo oficial caído en el cumplimiento del deber en menos de un mes, la madrugada del 22 de octubre, narcotraficantes asesinaron al agente Chown Antonio Bosen Benítez durante un ataque armado en pleno hospital de Puerto Lempira, departamento de Gracias a Dios.
