Las intensas lluvias registradas en las últimas horas han provocado serios daños en la zona norte e insular de Honduras, dejando comunidades incomunicadas, árboles caídos, calles anegadas y bloqueos vehiculares.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) mantiene bajo alerta amarilla a la región, debido a la influencia combinada de una vaguada y un frente frío que afectan el territorio nacional.

Tras más de doce horas de lluvia continua, el sector de El Limonar amaneció aislado, mientras que el vado de Las Brisas, ubicado en el bulevar del Sur de San Pedro Sula (Cortés), colapsó, poniendo en riesgo el paso de peatones y vehículos.

Autoridades locales han desplegado equipos de emergencia para atender los incidentes y restablecer la circulación en las zonas afectadas.

En el departamento de Colón, particularmente en Tocoa, las precipitaciones han sido abundantes; sin embargo, los informes de Copeco señalan que los caudales de los ríos se mantienen dentro de niveles seguros, aunque continúan bajo monitoreo constante.

La situación también es complicada en las Islas de la Bahía, donde se reportan derrumbes, caída de árboles y calles inundadas, lo que dificulta el tránsito y el acceso a servicios básicos.

En Atlántida, debido al crecimiento de los ríos y las vías anegadas, las autoridades educativas suspendieron las clases presenciales en todos los niveles, con el objetivo de proteger la seguridad de estudiantes y docentes.

Las intensas lluvias registradas en las últimas horas han provocado serios daños en la zona norte e insular de Honduras, dejando comunidades incomunicadas, árboles caídos, calles anegadas y bloqueos vehiculares.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) mantiene bajo alerta amarilla a la región, debido a la influencia combinada de una vaguada y un frente frío que afectan el territorio nacional.

Tras más de doce horas de lluvia continua, el sector de El Limonar amaneció aislado, mientras que el vado de Las Brisas, ubicado en el bulevar del Sur de San Pedro Sula (Cortés), colapsó, poniendo en riesgo el paso de peatones y vehículos.

Autoridades locales han desplegado equipos de emergencia para atender los incidentes y restablecer la circulación en las zonas afectadas.

En el departamento de Colón, particularmente en Tocoa, las precipitaciones han sido abundantes; sin embargo, los informes de Copeco señalan que los caudales de los ríos se mantienen dentro de niveles seguros, aunque continúan bajo monitoreo constante.

La situación también es complicada en las Islas de la Bahía, donde se reportan derrumbes, caída de árboles y calles inundadas, lo que dificulta el tránsito y el acceso a servicios básicos.

En Atlántida, debido al crecimiento de los ríos y las vías anegadas, las autoridades educativas suspendieron las clases presenciales en todos los niveles, con el objetivo de proteger la seguridad de estudiantes y docentes.