En las primeras horas del 1 de enero ingresó a la emergencia del Hospital Escuela (HE), un menor de 9 años, remitido desde el Hospital Santa Teresa, por las severas lesiones que le ocasionó la explosión de un mortero.
Tras la celebración de Año Nuevo y la quema del “pichingo”, el niño recogió un mortero que aún estaba encendido y estalló en su mano izquierda mutilándole algunos dedos.
El portavoz del HE, Miguel Osorio, detalló que preliminarmente se conoce que el niño perdió dos dedos, pero que sigue siendo atendido por distintas especialidades y se le practican exámenes.
“Él llegó procedente de Comayagua, del hospital regional. Este niño desafortunadamente pierde algunos deditos de su mano, es un daño irreparable, los padres relatan que entre los desperdicios que dejó la quema del año viejo encontró el artefacto, lo tomó, explotó en su mano lamentablemente”. Actualmente son tres pacientes hospitalizados, una joven originaria de Santa Bárbara, está en condiciones críticas”, resaltó Osorio.
Actualmente permanecen ingresados dos pacientes pediátricos y un adulto con lesiones por pólvora, desde el centro hospitalario se exhorta a los padres de familia a no quemar pólvora y vigilar a sus pequeños en todo momento,
Mientras que, en San Pedro Sula, las cifras han sido más altas y solo en las últimas horas se han reportado siete pacientes afectados por pólvora, tres de ellos pacientes pediátricos y cuatro adultos.
En el Hospital Mario Catarino Rivas ingresaron siete pacientes, la mayoría de ellos con lesiones en sus manos, uno de ellos con amputaciones, resaltó la doctora Escarleth Mejía.
DATOS
“Es lamentable seguir dando estas tristes noticias, ingresaron siete pacientes, cuatro adultos, los otros son adolescentes y niños. En su mayoría tienen lesiones en sus manos, un pequeño de seis años perdió su dedito por la explosión de un mortero”.
