El expresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Luis Larach, aseguró que el sector empresarial está listo para colaborar con la nueva administración, al señalar que ya se perciben señales de austeridad y decisiones que podrían restablecer la confianza y fomentar la inversión en el país.
Durante un análisis sobre la coyuntura económica y política, Larach indicó que, aunque la recuperación de la confianza inversionista será un proceso gradual, existen indicios positivos que abren expectativas favorables. “La empresa privada está dispuesta a trabajar con el nuevo gobierno; se empiezan a observar mensajes que generan certidumbre”, apuntó.
En contraste, calificó la administración saliente de la Presidenta Xiomara Castro como compleja, marcada –a su juicio– por tensiones institucionales y mensajes que generaron incertidumbre en el clima de negocios. Señaló que esas condiciones influyeron en un cierre del 2025 negativo, con inversión “vegetativa”, afectaciones en ventas y acumulación de inventarios, en parte por el impacto del año electoral.
Larach también rechazó de forma categórica propuestas de anulación de elecciones, a las que calificó como “manotazos de ahogado”, y expresó su expectativa de que episodios de esa naturaleza no se repitan en Honduras, por el daño que provocan a la institucionalidad y a la confianza económica.
En el ámbito de seguridad y comercio exterior, el exdirigente empresarial se refirió al hallazgo de cocaína en encomiendas enviadas desde Honduras hacia Estados Unidos, un hecho que generó atención en la aduana de Comayagua. Consideró que estos casos subrayan la importancia de reforzar controles para proteger la imagen del país y sus exportaciones.
Asimismo, destacó que las acciones de Estados Unidos contra Venezuela envían un mensaje regional sobre la defensa de la democracia y la necesidad de combatir el narcotráfico y la migración irregular, temas que –dijo– también inciden en la percepción internacional de Honduras.
Pese a los retos recientes, Larach afirmó que proyectos grandes y ambiciosos de empresas extranjeras ya instaladas en el país continuarán su desarrollo, y reiteró el optimismo del sector privado de cara a la nueva administración. “Hay esperanza en mejores tiempos si se mantienen señales claras, reglas del juego estables y un diálogo permanente entre gobierno y empresa privada”, concluyó.
