Un completo pandemonio, con “ventas locas”, acaparamiento y especulación de precios, se generó tras la entrada en vigencia de una normativa que obliga a los motociclistas y sus acompañantes a utilizar chalecos reflectantes para reducir los accidentes de tránsito en carreteras de Honduras.
Completamente abarrotadas han estado tiendas de todo el país por motociclistas que buscan comprar los distintivos. El miércoles pasado, las autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte
(DNVT), habían adelantado que la Policía Nacional aplicará el decreto 2015, que ordena el uso permanente del chaleco reflectante durante la conducción.
La normativa refuerza otras disposiciones de seguridad vial relacionadas con el uso responsable de la motocicleta, en el contexto de los esfuerzos por promover una conducción más segura y ordenada en Honduras.
Para evitar ser sancionados, decenas de motociclistas se abalanzaron a las tiendas y ferreterías con el fin de adquirir esa prenda.
Sin embargo, en pocas horas, los chalecos se comenzaron a agotar para la venta y sus precios se dispararon desde 80 a 300 lempiras.
El jefe de Operaciones de DNVT, Enoc Mejía Fúnez, explicó que actualmente la medida está en sociabilización para que sea portado por los motorizados y sus acompañantes para que se vuelvan más visibles.
Con el uso del chaleco, otros conductores se darían cuenta más rápido de la presencia de un motociclista en espacios oscuros y con escasa visibilidad, por ejemplo, en las noches y la madrugada.
“Así evitaremos más accidentes por alcance, y obligará a los motociclistas a utilizar sus vías”, confió.
