El inicio de un nuevo proceso académico en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) ha encendido el debate entre los estudiantes de la carrera de Derecho, quienes expresan inquietud por la implementación del nuevo plan de estudios 2025.
La reforma curricular, diseñada para modernizar la formación jurídica y orientarla hacia un perfil más competitivo, analítico y acorde a las exigencias actuales del mercado profesional, ha generado preocupación entre el estudiantado, especialmente entre quienes ya avanzaban bajo el plan anterior.
Uno de los principales temores gira en torno al proceso de transición entre ambos planes, las equivalencias de asignaturas y el posible impacto en el tiempo de duración de la carrera para los estudiantes antiguos.
Ante este escenario, la Facultad de Ciencias Jurídicas ha iniciado jornadas de socialización y ha habilitado espacios de orientación personalizada, con el objetivo de explicar los cambios curriculares y los mecanismos de adaptación al nuevo esquema académico.
Según información brindada por la facultad, el Plan de Estudios 2025 se aplicará oficialmente a partir del primer periodo académico de 2026, lo que ha motivado reuniones informativas con estudiantes para despejar dudas y atender casos particulares.
Sin embargo, desde el estudiantado persisten cuestionamientos. El alumno Abraham Ponce señaló que el plan fue aprobado hace más de una década, pero comenzó a aplicarse recientemente sin un proceso previo de socialización adecuado.
Ponce aseguró que, aunque inicialmente se les informó que la adopción del nuevo plan sería opcional, actualmente muchos estudiantes están siendo obligados a matricular asignaturas del esquema actualizado, sin haber dado su consentimiento para ese cambio.
De acuerdo con sus declaraciones, esta situación ha provocado retrasos académicos significativos. Estima que más de 300 estudiantes se han visto directamente afectados, mientras que otros 2,000 enfrentan consecuencias de forma indirecta dentro de la carrera.
El estudiante también advirtió que la extensión de la malla curricular, que supera las 60 asignaturas, podría alargar el tiempo necesario para completar la carrera de Derecho, generando mayor incertidumbre entre quienes ya habían planificado su egreso.
