Una empresa de delivery que brindó el servicio de entrega de medicamentos casa por casa como parte de un programa de la Secretaría de Salud (Sesal) denunció este martes que se le adeudan al menos tres meses de pago, correspondientes a octubre, noviembre y diciembre.
De acuerdo con los representantes de la empresa, el servicio fue ejecutado durante ese período con recursos propios, sin que hasta la fecha se haya acreditado el pago por los trabajos realizados, lo que ha generado una deuda que asciende a casi dos millones de lempiras.
El programa de distribución fue operado por 150 motoristas, quienes realizaron la entrega directa de medicamentos a pacientes en diferentes sectores del país, como parte de una estrategia para acercar los tratamientos médicos a la población.
“A nosotros nos contrató la Sesal, pero ahora dicen que quienes deben pagar son los hospitales. No importa quién pague, lo que exigimos es que se honre la deuda”, manifestó uno de los representantes durante la protesta.
Los afectados señalaron que el único centro asistencial que cumplió parcialmente con el pago fue el Hospital Santa Rosita, que canceló los dos primeros meses del servicio, quedando pendiente el resto.
Ante la falta de respuesta, los manifestantes advirtieron que no se retirarán de las instalaciones de la Sesal hasta que se les garantice la acreditación total del pago correspondiente a los tres meses adeudados, asegurando que la mora pone en riesgo la estabilidad financiera de la empresa y el sustento de decenas de trabajadores.
