El exjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, Romeo Vásquez Velásquez, se pronunció públicamente el jueves luego de que la Policía Nacional de Honduras lo retirara de la lista de los diez delincuentes más buscados, por la que anteriormente se ofrecía una recompensa de 35 millones de lempiras.
A través de un video difundido en redes sociales, Vásquez afirmó que su exclusión del listado confirma que “la verdad siempre prevalece”, agradeciendo a Dios y al pueblo hondureño por, según dijo, saber diferenciar entre justicia y persecución política.
Críticas al gobierno anterior y mensaje al actual Ejecutivo
En su mensaje, el exjefe militar cuestionó directamente a la administración de la expresidenta Xiomara Castro, a la que acusó de haber impulsado una persecución injusta en su contra al incluirlo en la lista de fugitivos y autorizar una recompensa millonaria para su captura.
Por el contrario, expresó su agradecimiento al actual gobierno del presidente Nasry Asfura, a quien atribuyó haber “iniciado el camino correcto” al retirar su nombre del registro policial.
“Con la fe puesta en Dios, la verdad prevalece y la justicia, aunque tarde, siempre llega”, manifestó Vásquez en su declaración.
Antecedentes del caso y acusaciones del Ministerio Público
Romeo Vásquez fue jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas durante la crisis política del 28 de junio de 2009, cuando el entonces presidente Manuel Zelaya fue derrocado y expulsado del país, tras impulsar una consulta popular declarada ilegal por distintos órganos del Estado.
El Ministerio Público de Honduras acusa a Vásquez, junto a los generales Venancio Cervantes y Carlos Roberto Puerto, por el asesinato de Isis Obed Murillo y el intento de asesinato de Alex Roberto Zavala, ambos simpatizantes de Zelaya.
Murillo falleció el 5 de julio de 2009, tras recibir un disparo en la cabeza durante una manifestación en Tegucigalpa, en el contexto del fallido retorno aéreo de Zelaya al país.
Situación judicial y condición de prófugo
Los tres generales fueron capturados en enero de 2025 y enviados inicialmente a la Penitenciaría Nacional. Posteriormente, un juez les concedió arresto domiciliario, medida que fue revocada por una Corte de Apelaciones, ordenando su reingreso a prisión.
Mientras Cervantes y Puerto se entregaron voluntariamente en marzo de 2025, el paradero de Romeo Vásquez continúa siendo desconocido, manteniéndose en condición de prófugo, aunque activo en redes sociales, desde donde critica al sistema judicial y al coordinador del partido Libre, Manuel Zelaya.
Hasta el momento, las autoridades no han explicado públicamente los criterios específicos que motivaron la eliminación de Vásquez de la lista de los más buscados, una decisión que ha generado reacciones divididas en el ámbito político y en la opinión pública.
