El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) expresó su preocupación por la vulnerabilidad en la que quedan más de 50,000 hondureños tras la decisión de una corte de Estados Unidos de suspender la extensión automática del Estatus de Protección Temporal (TPS).

La coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, Elsy Reyes, calificó la resolución judicial como una noticia “fuerte” para los compatriotas que dependen de este amparo legal vigente desde 1999.

Reyes recomendó a las personas acogidas al TPS mantener la calma y esperar el desenlace del proceso judicial antes de tomar decisiones definitivas sobre su situación migratoria.

No obstante, advirtió que, mientras no exista una resolución final, los beneficiarios quedan automáticamente en condición de desprotección.

La defensora también instó a los afectados a actuar con prudencia y evitar situaciones que puedan agravar su estatus migratorio, como conducir con licencias vencidas.

Asimismo, señaló que el gobierno de Honduras enfrenta limitaciones para intervenir directamente, ya que el caso se encuentra bajo la jurisdicción exclusiva del Poder Judicial estadounidense.

Finalmente, Reyes subrayó que el Estado debe atender las causas estructurales de la migración, reforzar la seguridad ciudadana, la salud mental, la seguridad alimentaria y el acceso a servicios básicos, para evitar que más hondureños se vean obligados a salir del país en busca de mejores oportunidades.