La Inspectoría General de la Policía Nacional esta tras la pista de una red dedicada a tramitar licencias o permisos para conducir, en ciudades de Honduras, a través de redes sociales, principalmente Facebook.
La mañana de ayer el nuevo inspector general de la Policía Nacional, comisionado general, Mario Molina, intervino en forma sorpresiva el edificio de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), en la residencial Santa Cruz, al sureste del Distrito Central.
Esa acción fue con el objetivo de verificar los procesos de emisión de permisos de conducir ante denuncias de corrupción y cobros indebidos, en algunos casos realizados por agentes de la Policía de Tránsito, siendo calificadas como “mafias” al interior de dicha dependencia.
Incluyó inspecciones internas, revisión de puestos de trabajo y evaluación detallada de los procedimientos administrativos. La amistad se ejecutó luego desde que hace meses decenas de ciudadanos denunciaran supuestas irregularidades, entre ellas la venta ilegal de licencias a través de redes sociales.
