El analista político teleño Allan Bernárdez, comentó que la situación que se vive en el Medio Oriente sobre el conflicto armado entre Estados Unidos e Israel contra Irán y sus aliados podría provocar serias consecuencias económicas para países como Honduras, principalmente en el aumento del precio de los combustibles.

Según explicó el profesional del derecho, cada vez que estalla una guerra en regiones donde se produce petróleo, el impacto se siente rápidamente en los mercados internacionales, provocando un incremento en el precio del crudo.

“El mayor impacto para Honduras va a ser en el precio de los carburantes. Las guerras encarecen el petróleo porque generan incertidumbre y además afectan la producción”, explicó el analista.

Bernárdez detalló que el conflicto también provoca problemas en la producción petrolera, ya que algunos países productores se ven directamente afectados por ataques o tensiones militares, lo que reduce la oferta del crudo en el mercado mundial.

El analista recordó que Honduras es un país que no produce petróleo, por lo que depende completamente de la importación de combustibles, situación que vuelve más vulnerable la economía nacional ante cualquier crisis internacional.

Bernárdez también mencionó que, aunque algunos países podrían experimentar cierto alivio en el suministro de petróleo, esto no necesariamente beneficiará a naciones como Honduras.

Explicó que Venezuela mantiene acuerdos para suministrar petróleo a Estados Unidos, lo que podría ayudar a estabilizar el abastecimiento para el pueblo norteamericano.

Sin embargo, advirtió que ese beneficio no se trasladará automáticamente a otros países de la región.

“Eso podría crear cierto alivio para el pueblo norteamericano, pero no necesariamente para países como Honduras”, indicó.

Allan Bernárdez agregó que varios países productores de petróleo en el Medio Oriente están siendo afectados por los ataques dentro del conflicto, lo que agrava aún más la situación energética mundial.

Entre los países que podrían ver afectada su producción mencionó a Kuwait y Arabia Saudita, dos importantes productores de petróleo que forman parte de la coalición árabe.

Según Bernárdez, los posibles ataques de Irán contra algunos países aliados de Estados Unidos estarían afectando la estabilidad de la región y generando mayor presión en los mercados petroleros.

En ese sentido, explicó que Estados Unidos y sus aliados buscarán detener rápidamente el conflicto para evitar que se convierta en una crisis prolongada que afecte la economía mundial.

De acuerdo con el analista, estimaciones del presidente estadounidense apuntan a que el conflicto podría durar entre cuatro y cinco semanas, siempre y cuando las operaciones militares logren frenar rápidamente las represalias.

No obstante, Bernárdez advirtió que el panorama podría complicarse si otros países deciden involucrarse directamente en el conflicto, entre ellos algunas naciones europeas que hasta ahora han mantenido una participación limitada.

“Si la guerra se prolonga o se suman más actores internacionales, el impacto económico podría ser aún mayor para muchos países”, señaló.

Concluyó que mientras continúe el conflicto en el Medio Oriente, Honduras deberá prepararse para enfrentar un posible aumento en el precio de los combustibles, lo que también podría provocar incrementos en el costo del transporte, los alimentos y otros productos de consumo básico.