El economista hondureño Guillermo Matamoros advirtió que el Estado no tiene la capacidad financiera para asumir completamente el alza en los combustibles, ya que esto implicaría sacrificar recursos destinados a sectores fundamentales como salud, educación, infraestructura y seguridad.

El especialista explicó que Honduras enfrenta una situación fiscal delicada, con ingresos limitados frente a múltiples necesidades, lo que reduce significativamente el margen de acción del gobierno ante el incremento en los precios del petróleo a nivel internacional.

Matamoros señaló que el encarecimiento de los combustibles responde principalmente a factores externos, especialmente a tensiones geopolíticas en el mercado internacional, por lo que el país no tiene control directo sobre estos precios. Añadió que este fenómeno impacta en cadena a distintos sectores, como el transporte, la energía eléctrica y la producción de alimentos, lo que podría traducirse en un aumento general de precios.

En ese sentido, consideró que la decisión de subsidiar parcialmente el combustible es una medida acertada en el corto plazo, pero advirtió que no puede mantenerse de forma indefinida debido a la fragilidad de las finanzas públicas.

Asimismo, enfatizó que cubrir el 100 % del incremento obligaría al gobierno a recortar fondos en programas esenciales, lo que generaría un efecto negativo en el desarrollo del país.

Sobre el comportamiento de la población, el economista indicó que muchas veces las reacciones ante este tipo de crisis están influenciadas por la incertidumbre, lo que provoca compras masivas de combustible y ajustes anticipados de precios. Por ello, llamó a la calma y a evitar decisiones impulsivas.

También instó a las autoridades a comunicar con claridad y generar confianza, mientras que pidió a los empresarios actuar con responsabilidad y no aprovechar la situación para obtener ganancias excesivas.

Entre las recomendaciones a la ciudadanía, destacó la importancia de reducir el consumo de energía, hacer un uso más eficiente de los recursos y evitar caer en el pánico ante posibles aumentos.

Finalmente, Matamoros subrayó que otro problema que agrava el gasto en combustible es el congestionamiento vehicular, por lo que consideró urgente mejorar el sistema de transporte público y la gestión vial, así como retirar vehículos en mal estado que afectan la circulación y elevan los costos económicos diarios.