La ciudad de Jerusalén no realizará este año la tradicional procesión del Domingo de Ramos, debido a la situación de seguridad derivada del conflicto entre Israel e Irán.
El anuncio fue realizado por el Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, quien explicó que la emblemática procesión —que tradicionalmente recorre desde el Monte de los Olivos hasta la ciudad— será sustituida por una jornada de oración en un lugar aún por definir.
Las restricciones de seguridad también han provocado el cierre de sitios religiosos emblemáticos como la Basílica del Santo Sepulcro, lo que ha impedido el desarrollo normal de actividades litúrgicas durante la Cuaresma.
Cada año, esta celebración congrega a miles de peregrinos, fieles locales y turistas que recorren las calles con cantos y ramas de olivo, en una de las manifestaciones religiosas más representativas de la Semana Santa en Tierra Santa.
Ante el contexto actual, las autoridades religiosas han llamado a los fieles a unirse en oración por la paz, especialmente en favor de quienes se ven afectados por el conflicto.
Asimismo, otras actividades importantes del calendario litúrgico, como la Misa Crismal, han sido pospuestas hasta que las condiciones permitan su realización.
La situación de tensión en la región ha generado preocupación, luego de incidentes recientes vinculados al conflicto, lo que mantiene en incertidumbre la celebración de eventos religiosos en la ciudad.
