El gobierno del presidente Nasry Asfura declaró estado de emergencia en el Instituto Hondureño de Seguridad Social, con el objetivo de atender de forma inmediata las deficiencias en la prestación de servicios médicos a nivel nacional.

La medida fue aprobada mediante el decreto PCM-007-2026 en Consejo de Ministros realizado de manera virtual, estableciendo una intervención del sistema por un período de un año.

Con esta decisión, las autoridades buscan hacer frente a problemas persistentes como la falta de medicamentos, el atraso en cirugías y las dificultades para obtener citas médicas, situaciones que han generado constantes quejas entre los afiliados.

El plan contempla acciones urgentes como el abastecimiento de insumos, la modernización del equipo hospitalario y la contratación de personal especializado para mejorar la atención en los centros asistenciales.

Además, se pretende agilizar los servicios subrogados, permitiendo responder con mayor rapidez a las necesidades de los pacientes.

Desde el Ejecutivo se sostiene que esta intervención es una medida excepcional para reorganizar el sistema y garantizar atención médica más eficiente, con el paciente como prioridad.