En el municipio de Omoa se celebraron los 229 años de la llegada del pueblo garífuna al país, en una jornada llena de cultura, tradición y orgullo que resalta la importancia de esta comunidad en la identidad nacional.

Las actividades se desarrollaron principalmente en la comunidad de Masca, donde autoridades locales, encabezadas por el alcalde Ricardo Alvarado, destacaron el valor histórico y cultural que representa el pueblo garífuna para Honduras.

Durante la conmemoración participaron diversas instituciones como la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja Hondureña, quienes se unieron al homenaje con diferentes actividades.

El evento incluyó presentaciones artísticas, danzas tradicionales y espacios de reflexión enfocados en la preservación de las costumbres y raíces garífunas, transmitidas de generación en generación.

Históricamente, el pueblo garífuna llegó a Honduras en 1797, luego de ser expulsado de la isla de San Vicente, estableciéndose en la costa atlántica, donde han aportado significativamente a la cultura nacional a través de su música, gastronomía y tradiciones.

La celebración no solo recordó este hecho histórico, sino que también sirvió como un llamado a valorar y proteger este legado cultural, considerado fundamental para la diversidad del país.

Autoridades y líderes comunitarios coincidieron en la necesidad de seguir promoviendo la cultura garífuna como un elemento clave para el desarrollo turístico y la proyección internacional de Honduras.