El gobierno de Japón canceló la alerta de tsunami emitida luego de un potente sismo de magnitud 7.7 que sacudió la zona oriental del país, dejando al menos una persona herida y generando preocupación en varias regiones.

La advertencia inicial, emitida por la Agencia Meteorológica de Japón, contemplaba la posibilidad de olas de hasta tres metros en áreas del norte como Hokkaido, Iwate y Aomori. Sin embargo, el fenómeno no alcanzó esa intensidad, registrándose olas menores en algunas zonas costeras.

Ante esta situación, las autoridades decidieron reducir el nivel de alerta, manteniendo únicamente advertencias preventivas en regiones donde el oleaje podría alcanzar hasta un metro.

El movimiento telúrico, ocurrido a una profundidad de 20 kilómetros, provocó la evacuación de miles de personas en distintas prefecturas, como medida de precaución ante posibles réplicas o variaciones en el nivel del mar.

En medio de la emergencia, un hombre resultó lesionado en Hachinohe tras sufrir una caída en su vivienda, siendo trasladado a un centro asistencial.

Por su parte, la primera ministra Sanae Takaichi informó que su gabinete se encuentra evaluando los daños ocasionados tanto a nivel humano como material.

Las autoridades también confirmaron que no se registraron anomalías en las plantas nucleares del país, mientras que el sistema de transporte ferroviario, incluido el tren de alta velocidad, fue suspendido temporalmente en varias zonas por razones de seguridad.

Cabe destacar que Japón se ubica en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, lo que lo convierte en una región altamente propensa a terremotos, motivo por el cual cuenta con infraestructura diseñada para resistir este tipo de fenómenos.