La relación cercana entre el empresario tecnológico Elon Musk y el presidente de Estados Unidos Donald Trump volvió a llamar la atención durante el juicio que se desarrolla contra OpenAI, en el que Musk acusa a la compañía de haberse desviado de su propósito inicial como organización sin fines de lucro.
El multimillonario, considerado el hombre más rico del mundo, declaró por segundo día consecutivo ante una corte federal en Oakland, California, en el marco de una demanda presentada en 2024 contra OpenAI, sus cofundadores Sam Altman y Greg Brockman, además de su principal aliado corporativo, Microsoft. El caso incluye acusaciones de incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto.
Durante el contrainterrogatorio, el abogado principal de OpenAI, William Savitt, mencionó ante el jurado los vínculos de Musk con el mandatario estadounidense y con David Sacks, quien ha participado como asesor en temas de inteligencia artificial dentro del entorno de Trump, según reportes del medio The New York Times.
Aunque la defensa de Musk sostiene que estas relaciones no tienen relación directa con el proceso judicial, el tema ha generado atención debido a que el veredicto será emitido por un jurado de nueve personas.
El empresario también tuvo un papel cercano al entorno presidencial tras el retorno de Trump a la Casa Blanca en 2025, cuando colaboró como asesor en áreas de innovación tecnológica e inteligencia artificial, aumentando su influencia en debates clave sobre regulación y desarrollo del sector.
En sus declaraciones, Musk reiteró que su participación en los inicios de la compañía se basó en la condición de que se tratara de un proyecto orientado al beneficio público y sin fines de lucro.
Cabe recordar que el año pasado OpenAI fue autorizada a reorganizar su estructura para operar como una entidad con fines de lucro, aunque mantiene un modelo híbrido con restricciones en la distribución de beneficios.
Durante la audiencia, Musk afirmó además que considera un error haber invertido alrededor de 38 millones de dólares en lo que describió como una contribución “prácticamente gratuita”, señalando que la empresa llegó a alcanzar una valoración cercana a los 800.000 millones de dólares.
