La decisión de Spirit Airlines de cesar operaciones ha generado reacciones en el sector aeronáutico; sin embargo, expertos aseguran que la conectividad internacional de Honduras no se verá gravemente afectada.
El expresidente de la Asociación Hondureña de Líneas Aéreas, Michael Wehmeyer, explicó que el país continuará manteniendo sus enlaces aéreos, aunque reconoció que esta salida implicará ajustes en la distribución de pasajeros y posibles incrementos en los precios de los boletos.
Según detalló, el impacto principal se reflejará en el flujo de viajeros procedentes de Estados Unidos, que constituye aproximadamente el 60 % del mercado. Se estima una disminución de hasta 170 mil pasajeros anuales, aunque aclaró que no se trata de una pérdida definitiva, sino de una redistribución hacia otras aerolíneas.
El especialista también indicó que factores como el aumento en el costo del combustible, la limitada disponibilidad de nuevas aeronaves y el contexto económico actual han reducido la oferta de asientos, mientras la demanda se mantiene estable, lo que genera presión al alza en las tarifas.
A pesar de este panorama, destacó que otras compañías aéreas han respondido de manera poco común, colaborando en la reubicación de pasajeros afectados para garantizar la continuidad de los viajes hacia destinos compartidos, especialmente con Estados Unidos.
Finalmente, Wehmeyer señaló que las aerolíneas con mayor experiencia aportan mayor estabilidad al mercado nacional, aunque reconoció que este escenario representa un desafío importante para el modelo de negocio de las compañías de ultra bajo costo.
