El Ministerio Público, a través de la Unidad Fiscal Especializada contra Redes de Corrupción (Uferco) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), ejecutó una intervención en las oficinas del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA), como parte de una investigación relacionada con la pérdida de importantes reservas de granos básicos en el país.
Las diligencias se centran en un caso que ha generado preocupación en el sector alimentario, luego de que se reportara el deterioro de más de 40,000 quintales de frijol almacenados en bodegas del IHMA en Danlí, departamento de El Paraíso. A esto se suma el daño de alrededor de 70,000 quintales de maíz, lo que representaría pérdidas superiores a los 88 millones de lempiras.
Según los informes preliminares, los granos fueron adquiridos en 2023 como parte de la reserva estratégica nacional, sin embargo, habrían permanecido sin la rotación adecuada ni el manejo técnico requerido, provocando su deterioro y pérdida de calidad para el consumo.
El productor agrícola Darwin Cálix, representante de organizaciones campesinas, había denunciado previamente irregularidades en el manejo del grano, señalando que la falta de rotación adecuada podría estar vinculada a prácticas indebidas dentro de la institución.
Las autoridades fiscales se desplegaron para recopilar documentación, revisar registros contables y realizar inspecciones técnicas con el objetivo de determinar si el caso obedece a negligencia administrativa o posibles actos de corrupción.
El actual gerente del IHMA, Allan Castillo, compareció ante la Uferco y aseguró su disposición de colaborar con las investigaciones, aclarando que la actual administración asumió funciones a partir del 27 de enero, por lo que no tendría responsabilidad en los hechos bajo investigación.
Castillo indicó además que se entregará toda la documentación relacionada con compras, almacenamiento y ventas, y que se está realizando un proceso de verificación del inventario para contrastar los registros oficiales con el producto existente en los silos.
Por su parte, dirigentes del sector campesino han exigido total transparencia en el proceso, recordando que el IHMA tiene la responsabilidad de resguardar las reservas estratégicas de granos básicos para garantizar la seguridad alimentaria del país.
Las investigaciones continúan abiertas mientras se analizan posibles responsabilidades penales o administrativas. Paralelamente, la Universidad Zamorano trabaja en un informe técnico-científico que determinará el nivel de deterioro del grano y si aún es apto para consumo humano.
