Honduras inició oficialmente la temporada ciclónica 2026 en el océano Pacífico oriental, un período que se extenderá hasta el próximo 30 de noviembre y que mantiene en vigilancia a las autoridades ante posibles tormentas tropicales y huracanes.
Expertos advierten que uno o dos fenómenos podrían afectar directa o indirectamente al país, generando fuertes lluvias, inundaciones y deslizamientos en distintas regiones del territorio nacional.
El comienzo de la temporada también marcaría el final gradual de la intensa ola de calor que afectó a Honduras durante las últimas semanas, dejando temperaturas extremas de hasta 45 grados centígrados en zonas del sur del país.
Organismos internacionales como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y el Centro Nacional de Huracanes prevén una actividad ciclónica superior al promedio histórico, impulsada por el posible desarrollo de un fenómeno conocido como “Súper El Niño”.
Según estimaciones del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceánicos y Sísmicos (Cenaos), durante este año podrían formarse alrededor de 17 sistemas ciclónicos, de los cuales hasta 10 podrían convertirse en huracanes.
Las autoridades hondureñas hicieron un llamado a la población a mantenerse informada y tomar medidas preventivas ante cualquier cambio en las condiciones climáticas.
Además de la amenaza por lluvias y tormentas, el país enfrenta actualmente altos niveles de contaminación ambiental debido al humo generado por incendios forestales, situación que continúa afectando la calidad del aire y la salud de miles de personas.
