La elección presidencial de Perú continúa sin un ganador definido, luego de que la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez mantienen una cerrada disputa por la presidencia del país.

Con más del 93 % de las actas escrutadas, Fujimori obtenía el 50.2 % de los votos frente al 49.9 % de Sánchez, una diferencia menor a un punto porcentual que podría modificarse con la llegada de más votos procedentes de las zonas rurales, donde el candidato de izquierda ha tenido mayor respaldo.

Ante miles de seguidores reunidos en distintos puntos de Lima, ambos aspirantes reconocieron que existe un empate técnico y pidieron paciencia mientras las autoridades electorales concluyen el conteo y revisan las actas impugnadas.

Keiko Fujimori busca llegar a la presidencia por cuarta ocasión, respaldada por una propuesta enfocada en la seguridad, el crecimiento económico y la inversión privada. Por su parte, Roberto Sánchez se presenta como heredero político del expresidente Pedro Castillo y propone cambios orientados a fortalecer la participación del Estado en la economía y combatir la corrupción.

Analistas consideran que quien resulte ganador enfrentará un escenario complejo debido a la polarización política y a la necesidad de construir consensos para gobernar un país que ha tenido ocho presidentes desde 2016.

La inseguridad ciudadana continúa siendo una de las principales preocupaciones de los peruanos, junto a la corrupción y los problemas económicos, temas que marcarán la agenda del próximo gobierno.

El ganador asumirá la presidencia el próximo 28 de julio para un mandato de cinco años, en medio de grandes expectativas sobre el futuro político y social de Perú.