Representantes del sector agrícola alertaron sobre una significativa reducción en las áreas cultivadas durante la actual temporada de siembra, situación que atribuyen a la falta de incentivos y apoyo para los productores nacionales.
Según miembros de la Asociación Nacional de Agricultores, miles de manzanas de tierra permanecen sin ser trabajadas en distintas regiones del país, generando preocupación por el impacto que esto podría tener en la producción de alimentos y en la economía rural.
La situación es especialmente evidente en zonas tradicionalmente agrícolas, como los valles de Jesús de Otoro y Comayagua, donde históricamente ya se registraban importantes extensiones cultivadas para esta época del año. Sin embargo, productores señalan que actualmente la actividad agrícola ha disminuido considerablemente.
La reducción de las siembras también ha afectado el empleo en las comunidades rurales, provocando la pérdida de oportunidades laborales para agricultores y jornaleros. De acuerdo con representantes del sector, esta realidad ha impulsado a numerosas familias a migrar hacia otras ciudades o incluso fuera del país en busca de mejores condiciones económicas.
El gremio recordó que Honduras mantiene una alta demanda de granos básicos como arroz, maíz y frijol, productos fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria de la población y sostener el abastecimiento nacional.
Ante este panorama, los agricultores hicieron un llamado a las autoridades para implementar políticas orientadas al fortalecimiento del agro, incluyendo programas de financiamiento, asistencia técnica e incentivos que permitan recuperar las áreas improductivas.
Asimismo, insistieron en la necesidad de establecer estrategias integrales que impulsen la producción nacional, generen empleo en el campo y contribuyan al desarrollo económico de las comunidades rurales del país.
