El Hospital General del Sur, en Choluteca, reportó el fallecimiento de otro bebé que presuntamente fue sometido a la práctica tradicional conocida como «rociado y purga», convirtiéndose en el segundo caso de este tipo registrado en menos de 15 días.
La víctima era un bebé de un mes y 20 días de nacido, quien murió durante el fin de semana luego de presentar complicaciones graves, según informaron las autoridades médicas.
Hospital alerta por aumento de casos
De acuerdo con el epidemiólogo del centro asistencial, en menos de dos semanas se han atendido tres menores con antecedentes de haber sido sobados, rociados y purgados.
De esos casos, dos bebés fallecieron y uno logró sobrevivir, situación que mantiene en alerta al personal de salud.
El especialista explicó que estas prácticas, que no cuentan con respaldo médico, pueden provocar perforaciones intestinales, alteraciones hidroelectrolíticas, daños hepáticos y renales, así como intoxicaciones severas, especialmente en recién nacidos.
En este caso, el bebé habría sido rociado con alcohol y recibió brebajes purgantes, lo que presuntamente ocasionó que la sustancia fuera absorbida por la piel y afectara órganos que aún se encontraban en desarrollo.
Autoridades reiteran llamado a buscar atención médica
El personal médico lamentó que, pese a las campañas de prevención, algunas familias continúen recurriendo a remedios tradicionales antes de acudir a un centro asistencial.
Asimismo, informó que cada uno de estos casos es notificado a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), con el propósito de garantizar la protección de los menores.
Finalmente, las autoridades sanitarias reiteraron el llamado a madres, padres y cuidadores para que, ante cualquier signo de enfermedad en un niño, busquen atención médica inmediata y eviten aplicar prácticas o remedios que puedan poner en riesgo su vida.
