MARCOVIA, Choluteca. Las autoridades dieron inicio al periodo de veda de la tortuga golfina, una medida de protección que estará vigente del 1 al 25 de septiembre de 2026 y que contempla la prohibición de comercializar y consumir los huevos de esta especie marina.
La regulación se desarrolla anualmente en el Golfo de Fonseca mediante acciones coordinadas por la Comisión de Verificación y Control del Golfo de Fonseca (CVC-Golfo), encabezada por el alcalde de Marcovia, José Nahúm Cálix, con el acompañamiento de diferentes instituciones públicas, organizaciones y sectores vinculados a la protección de los recursos naturales.
El alcalde Cálix explicó que durante el periodo de veda se reforzarán las acciones de vigilancia para evitar que los huevos sean extraídos de las playas donde las tortugas llegan a desovar.
“A partir del 1 al 25 de septiembre está prohibido la comercialización y consumo del huevo de tortuga, por lo que habrá patrullajes de pescadores y fuerzas del orden para evitar la extracción de huevos de los lugares donde las tortugas ponen los huevos”, afirmó.
Amplían los campamentos tortugueros
Según explicó el funcionario, durante el año anterior funcionaron cinco campamentos tortugueros en diferentes puntos de la costa de Marcovia. Para este 2026, los esfuerzos de conservación se ampliaron con la incorporación de un nuevo campamento en el municipio de Isla del Tigre, en el departamento de Valle, con el respaldo de la alcaldía de esa zona.
Los campamentos destinados a la protección y vigilancia de los nidos se encuentran distribuidos en Amapala, Valle; El Venado, Guapinol, Boca del Río Viejo, Carretales y Punta Ratón, en Marcovia, Choluteca.
El objetivo de estos espacios es resguardar los huevos recolectados durante la temporada y permitir que las tortuguitas nazcan bajo condiciones controladas para posteriormente ser liberadas en el océano.
Preocupa el impacto del cambio climático
Cálix también expresó preocupación por las condiciones ambientales que podrían afectar el proceso de anidación de la tortuga golfina.
El funcionario señaló que las temperaturas elevadas del agua del océano Pacífico podrían influir en el comportamiento de las tortugas y afectar su llegada a las playas de la zona sur para depositar sus huevos.
La preocupación se suma a los esfuerzos que realizan las organizaciones y autoridades para garantizar la protección de la especie durante uno de los periodos más importantes de reproducción.
Más de 46 mil huevos eclosionaron el año anterior
Los resultados obtenidos durante la pasada temporada reflejan el trabajo realizado en los campamentos tortugueros. De acuerdo con los datos proporcionados por las autoridades, durante el año anterior se contabilizaron 516 nidos distribuidos entre los cinco campamentos que funcionaron en Marcovia.
De estos nidos lograron eclosionar aproximadamente 46 mil huevos, permitiendo el nacimiento de miles de tortugas. Posteriormente, unas 40 mil tortuguitas fueron liberadas al mar para continuar su ciclo natural de vida.
Las autoridades esperan que durante la actual temporada se mantengan los esfuerzos de vigilancia y conservación para reducir la extracción ilegal de huevos y favorecer la reproducción de la tortuga golfina.
Varias instituciones participan en la protección
En las labores de control y protección participan las Fuerzas Armadas de Honduras, Policía Nacional, las alcaldías de Marcovia y Amapala, el Comité para la Defensa y Desarrollo de la Flora y Fauna del Golfo de Fonseca (Coddeffagolf), la Asociación de Pescadores del Golfo de Fonseca (Apagolf) y el Instituto de Conservación Forestal (ICF), entre otras instituciones y organizaciones.
Durante los 25 días que comprende la veda, se mantendrán patrullajes y controles en las zonas de anidación para prevenir la extracción de los huevos y garantizar el cumplimiento de las disposiciones establecidas para la protección de esta especie marina.
