Tegucigalpa. El robo de retrovisores, vidrios, baterías, llantas y otros accesorios de vehículos se ha convertido en una creciente preocupación para los conductores de Tegucigalpa y Comayagüela. Las investigaciones policiales apuntan a que en estas actividades estarían participando principalmente menores de edad y jóvenes bajo las órdenes de adultos y estructuras criminales.
La portavoz de la Policía Nacional, Joseline Mairena, explicó que los delincuentes actúan tanto durante la noche como a plena luz del día y, en algunos casos, incluso frente a cámaras de seguridad. Los vehículos estacionados en calles, avenidas y bulevares son sus principales objetivos.
Uno de los casos investigados corresponde a la denominada “Banda de Tarzán”, organización que, según las autoridades, estaría conformada en su mayoría por menores dirigidos por personas adultas. Hasta el momento, 12 de sus presuntos integrantes han sido detenidos.
Las investigaciones señalan que esta estructura no se limitaba al robo de piezas, sino que también habría participado en asaltos a conductores para despojarlos de sus vehículos, teniendo como principales víctimas a mujeres.
Una vez sustraídos, los automotores serían trasladados hacia talleres clandestinos, donde son desmantelados. Posteriormente, las diferentes piezas son comercializadas en el mercado negro y mediante plataformas digitales.
En uno de los operativos recientes fue detenido un supuesto integrante de la Mara 18, conocido con el alias de “El Gordo”, cuando presuntamente intentaba comercializar piezas pertenecientes a una motocicleta reportada como robada y valorada en unos 160 mil lempiras.
Las autoridades también investigan posibles vínculos entre estas actividades y estructuras pandilleriles. Según los hallazgos policiales, parte del dinero obtenido mediante el robo de autopartes sería entregado a integrantes de la MS-13, a cambio de protección y autorización para operar en determinados sectores de la capital.
Uno de los puntos donde se habría detectado actividad de estas células es el bulevar Suyapa, donde las autoridades ya identificaron una estructura dedicada a este tipo de ilícitos.
La Policía Nacional reconoce que enfrenta dificultades para actuar contra los menores señalados en estos hechos, debido a las disposiciones legales que establecen requisitos específicos para su detención y judicialización, especialmente cuando no existe flagrancia o suficientes elementos probatorios.
Ante el incremento de estas denuncias, las autoridades instaron a los ciudadanos afectados a presentar sus reportes ante la Dirección Policial de Investigaciones (DPI). La información proporcionada por las víctimas podría contribuir a identificar a los responsables y desarticular las redes dedicadas al robo y comercialización ilegal de autopartes.
