Al menos 67 personas perdieron la vida este martes tras el derrumbe de una mina de oro en el estado de Kordofán del Oeste, en el sur de Sudán, mientras continúan las labores de búsqueda para localizar a posibles sobrevivientes y trabajadores atrapados entre los escombros.

La tragedia ocurrió en la mina de Al Zara, ubicada cerca de la estratégica ciudad de Al Nuhud. La Red de Médicos de Sudán informó que los equipos de rescate permanecen en la zona ante el temor de que el número de víctimas pueda aumentar.

La organización señaló que el yacimiento no contaba con las medidas básicas de seguridad y protección requeridas para los trabajadores. Según la entidad, esta situación habría expuesto a los mineros a condiciones de alto riesgo.

La mina se encuentra bajo control de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), grupo paramilitar que mantiene un conflicto armado con el Ejército de Sudán desde abril de 2023. La guerra ha provocado una amplia devastación en el país y afectado importantes zonas dedicadas a la extracción de recursos.

La Red de Médicos de Sudán cuestionó las condiciones en las que se desarrollan las actividades mineras en territorios controlados por las FAR y pidió adoptar medidas para proteger tanto a los trabajadores como a la población civil.

Asimismo, instó a las FAR a asumir responsabilidades en materia de seguridad y a detener las actividades mineras que operan sin regulación, con el objetivo de prevenir nuevos accidentes.

El oro representa uno de los principales recursos económicos de Sudán. Organizaciones y activistas han señalado que parte de este recurso está relacionado con el financiamiento del conflicto, incluida la adquisición de armas y la contratación de combatientes.

La guerra que azota a Sudán desde 2023 ha dejado decenas de miles de muertos y provocado el desplazamiento de alrededor de 14 millones de personas, según Naciones Unidas.