Tegucigalpa enfrenta un panorama complicado en el suministro de agua potable, luego de confirmarse que sus principales represas se encuentran con niveles que rondan apenas poco más del 50 %, justo cuando se aproxima la época más seca del año.

La situación coincide con la conmemoración del Día Mundial del Agua, una fecha promovida por la Organización de las Naciones Unidas para reflexionar sobre el valor del agua y su uso responsable. Sin embargo, en el país el enfoque gira más hacia la preocupación que hacia la celebración, debido a la escasez que ya comienza a sentirse.

Desde la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) se ha advertido que las lluvias podrían retrasarse hasta finales de junio, lo que agravaría aún más el abastecimiento en la capital. Este escenario anticipa un verano difícil, por lo que las autoridades insisten en que la población debe reducir el consumo y evitar el desperdicio.

Actualmente, el servicio de agua se distribuye de forma limitada, llegando a los hogares cada tres días. No obstante, existe la posibilidad de que este periodo se extienda hasta cinco días entre cada suministro si no se presentan precipitaciones en las próximas semanas.

En relación con las reservas, la Represa La Concepción, la de mayor capacidad, se mantiene en un nivel cercano al 56.69 %, mientras que la Represa Los Laureles alcanza aproximadamente el 52 %.

A esto se suma que muchas comunidades continúan dependiendo de camiones cisterna para obtener agua, evidenciando las limitaciones en la distribución del recurso.

Ante este panorama, las autoridades reiteran el llamado urgente a la población para adoptar medidas de ahorro, en un momento donde el uso consciente del agua se vuelve clave para enfrentar la crisis.