Con una ceremonia especial se celebró ayer el ascenso de 114 cadetes de las diferentes academias militares que conforman las Fuerzas Armadas de Honduras (FF. AA.).
El magno evento se llevó a cabo en horas de la tarde en las instalaciones de la Academia Militar de Honduras General Francisco Morazán, donde estuvieron presentes las principales autoridades de la institución militar y del viceministro de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), Orlando Garner.
Las máximas autoridades de este centro de formación militar, acompañados de oficiales de planta dieron pergaminos y diplomas a los mejores oficiales que destacaron en su formación militar para ascender a oficiales.
Cabe mencionar que durante la ceremonia de ascenso de cadetes de IV año se destacó en el evento, la importante formación por cuatro años dentro de las academias militares, marcando su transición final antes de graduarse como oficiales, donde se les impuso el grado superior como subteniente o alférez.
En la formalidad se reconoció el mérito académico, militar y deportivo, involucrando a familiares y autoridades en la imposición de insignias y a menudo incluyendo actos solemnes como traspaso de mando, premiaciones y desfiles, simbolizando su compromiso y futuro liderazgo.
En este contexto, el general de división Roosevelt Hernández Aguilar, indicó que se dieron cita las tres dependencias más importantes de las Fuerzas Armadas, como ser: Fuerza Ejército, Fuerza Aérea y Fuerza Naval.
Nos sentimos muy contentos con la institucionalidad, representados por los comandantes de las fuerzas y de los directores de estos centros de formación.
Todos estos hombres y mujeres han iniciado su carrera militar que será de 35 años, ellos estarán en esa disposición para seguir logrando ese progreso y poder ir configurando la jerarquía en toda su carrera militar.
Hoy nos sentimos muy honrados y contentos, más con la familia que acompañó a estos nuevos oficiales, y que creyeron en esta institución militar.
Estamos entregando lo que a nosotros nos entregaron que es una institución profesional y permanente, como reza la Constitución de la República, o sea una institución apolítica y que protege la soberanía, la integridad territorial y la democracia, finalizó.
