El ingreso de combustibles al país registró un crecimiento significativo durante el primer mes de 2025, alcanzando un incremento del 10.5 % en comparación con el mismo período del año anterior, según datos del Banco Central de Honduras.

Durante ese lapso, se importaron más de 2.18 millones de barriles, impulsados principalmente por una mayor demanda de diésel, que reflejó el mayor aumento con un 15.4 %. También se reportaron alzas en la gasolina superior, el queroseno, el búnker y, en menor medida, la gasolina regular. En contraste, el Gas Licuado de Petróleo (GLP) mostró una leve disminución.

Este comportamiento responde, en gran parte, al crecimiento del parque vehicular y al uso de combustibles en la generación de energía eléctrica. Precisamente, el consumo de diésel y búnker para este fin superó los 500 mil barriles, registrando un notable aumento interanual.

En términos económicos, el país destinó más de 165 millones de dólares para la compra de estos derivados, lo que representa una reducción en la factura petrolera en comparación con el año anterior.

Factores internacionales también influyen en el comportamiento de los precios del petróleo, los cuales suelen variar ante tensiones geopolíticas. No obstante, durante el período analizado, el costo del barril se mantuvo por debajo del registrado en 2025, sin verse aún afectado por conflictos recientes en Medio Oriente.

En cuanto a la distribución, la mayor parte de las importaciones fue realizada por empresas distribuidoras, mientras que el ingreso del combustible se efectuó principalmente por vía marítima, con una menor proporción por transporte terrestre.