El gobierno instruyó acciones inmediatas para enfrentar la masiva llegada de sargazo a las playas de Roatán, fenómeno que sorprendió a turistas y residentes este fin de semana.
La medida busca resguardar la actividad turística y el sustento de cientos de familias que dependen de este sector. En coordinación con el diputado Stephen García, el domingo 8 de febrero arribó la primera maquinaria especializada para acelerar las labores de limpieza en zonas críticas como West Bay y West End.
El objetivo es retirar toneladas de macroalgas acumuladas en la arena y proteger tanto el ecosistema como la imagen turística de la isla.
El sargazo, una macroalga parda flotante que se desplaza gracias a vesículas llenas de gas, ha intensificado su presencia en el Caribe en los últimos años debido al aumento de la temperatura del océano, el exceso de nutrientes provenientes de fertilizantes y cambios en las corrientes marinas.
Aunque no representa un peligro directo para la salud humana, su acumulación genera mal olor, afecta la fauna marina y limita el acceso de turistas al mar, impactando negativamente la economía local.
Las autoridades hondureñas han diseñado un plan preventivo que incluye brigadas de limpieza, monitoreo constante y coordinación con empresarios turísticos y comunidades locales.
El propósito es mitigar los efectos del sargazo, garantizar la recuperación natural de las playas y mantener a Roatán como uno de los principales destinos del Caribe.
El fenómeno, que también afecta otras regiones del Caribe, ha encendido las alarmas en Honduras por su impacto directo en el turismo, principal motor económico de las Islas de la Bahía.
Con estas acciones, el gobierno busca enviar un mensaje de confianza a los visitantes y asegurar que la isla continúe ofreciendo la experiencia de arena blanca y mar turquesa que la caracteriza.
