Dos hermanos supuestos asesinos de un padre y su hijo, ambientalistas defensores del bosque de Zambrano, periferia norte del Distrito Central, fueron capturados ayer en una operación coordinada por la Fuerza de Tarea de Delitos Violentos de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), con apoyo de la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales (DNFE).
Los sospechosos, Juan Joel (37) y Noé de apellidos Rivas Durón (31), fueron sometidos a la impotencia mediante allanamientos de morada con orden judicial en la aldea Altos del Peaje, siempre en la comunidad Zambrano. Ambos están acusados del asesinato de Juan Bautista Silva Ventura y su hijo, Juan Antonio Silva Hernández.
Desde hace días, las Unidades Especiales de la DPI venían realizando estos trabajos con el acompañamiento técnico jurídico del Ministerio Público, a través de la Fiscalía de Delitos Contra la Vida.
Las diligencias investigativas se desarrollaron con el propósito de esclarecer el hecho violento suscitado el pasado 26 de febrero del 2025, cuando las víctimas fueron reportadas como desaparecidas.
Los cuerpos fueron encontrados al día siguiente, desmembrados en un bosque de la aldea Cerro de la Cruz, en la Villa de San Antonio, colindante con la represa El Coyolar, en Comayagua.
Las investigaciones técnicas y científicas confirmaron que padre e hijo custodiaban la reserva forestal en su calidad de ambientalista y facilitador judicial, en ese momento, fueron emboscados con armas de fuego, seguidamente lanzaron los cadáveres sobre una hondonada.
Los “matones” tenían deforestado prácticamente todo ese pulmón natural son pinos, hábitat de especies de flora y fauna, confabulados con gente que movilizaba los camiones para sacar la madera hasta aserraderos capitalinos.
Los detenidos cuentan con una orden de captura vigente, emitida por el Juzgado de Letras Penal con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción de Tegucigalpa, por suponerlos responsables del delito de asesinato, por lo tanto, fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales.
El Ministerio Público a través de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) en coordinación con agentes de la Dirección Policial de Investigaciones ampliaron cuatro allanamientos de morada en la aldea El Pinar a fin de reunir las pruebas contra los homicidas.
Trascendió que aún falta por capturar a al menos tres sospechosos más, de quienes no se adelantaron detalles para no entorpecer el proceso de investigación.
