El cambio climático es uno de los mayores desafíos del siglo XXI, ya que representa una amenaza global con impactos graves e irreversibles que afectan a todos los países y sectores. Provocado principalmente por actividades humanas, genera eventos climáticos extremos, aumento del nivel del mar, inseguridad alimentaria e hídrica y riesgos para la salud, poniendo en peligro el desarrollo sostenible y la biodiversidad.
Aunque América Latina y el Caribe emiten menos Gases de Efecto Invernadero, la región es altamente vulnerable a sus efectos, como huracanes, sequías, inundaciones e incendios cada vez más intensos. Según el Grupo Banco Mundial, estos eventos afectan con mayor fuerza a las poblaciones más pobres y podrían llevar a entre 2.4 y 5.8 millones de personas a la pobreza extrema para el año 2030.
