Cinco ciudadanos hondureños y un ecuatoriano fueron arrestados en Australia, señalados de participar en el traslado ilegal de aproximadamente una tonelada de cocaína en la costa este del país.

La detención se produjo luego de que autoridades australianas interceptaran una embarcación mercante a unos 180 kilómetros de Nueva Gales del Sur. De acuerdo con los reportes oficiales, los seis detenidos integraban una estructura criminal dedicada al tráfico internacional de drogas utilizando barcos modificados.

El buque, identificado como MV Raider, habría sido equipado con compartimentos ocultos elaborados de forma especializada para evitar inspecciones. Según las investigaciones, estas modificaciones se habrían realizado en Centroamérica con fines ilícitos.

El caso comenzó a tomar forma en enero de 2026, cuando fuerzas francesas detuvieron la embarcación en aguas internacionales, incautando en ese momento 4.8 toneladas de cocaína. Posteriormente, el navío fue liberado, pero quedó bajo vigilancia ante sospechas de continuar con actividades ilegales.

Semanas más tarde, a finales de febrero, la embarcación fue nuevamente ubicada por la Fuerza Fronteriza Australiana. Tras emitir una señal de emergencia, fue escoltada hasta el puerto de Sídney, donde finalmente se ejecutaron las capturas.

Durante las inspecciones, las autoridades confiscaron dispositivos electrónicos, documentos y detectaron espacios ocultos que presuntamente eran utilizados para transportar droga.

Los detenidos enfrentan cargos por conspiración para importar sustancias ilícitas en cantidades comerciales, un delito que en Australia puede ser castigado con cadena perpetua. Las investigaciones siguen en curso, mientras las autoridades destacan la importancia de la cooperación internacional para combatir estas redes delictivas.