El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) elevó la presión sobre el Congreso Nacional para que las reformas electorales que necesita Honduras sean discutidas y aprobadas antes de que concluya 2026.

A través de la campaña «Que sea este año», el organismo busca que las autoridades legislativas pasen de las reuniones y propuestas a decisiones concretas que permitan fortalecer el sistema democrático, especialmente después de las dificultades registradas durante las elecciones de 2025.

La directora ejecutiva del CNA, Gabriela Castellanos, solicitó al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, establecer un cronograma público que permita conocer las fechas en que comenzará formalmente el debate y cuándo se prevé someter las reformas a aprobación.

Piden cambios que fortalezcan la democracia

Castellanos señaló que las modificaciones no deben limitarse a incorporar nuevos artículos a las leyes, sino que deben estar orientadas a garantizar procesos electorales confiables, instituciones legítimas y una mayor participación ciudadana.

La representante del CNA advirtió que Honduras no puede darse el lujo de debilitar su sistema democrático y sostuvo que las experiencias del proceso electoral anterior deben servir como base para corregir las deficiencias existentes.

El organismo anticorrupción también cuestionó que, después de varios meses de la actual legislatura, la Comisión de Asuntos Electorales continúe concentrada principalmente en reuniones y mesas técnicas sin que estas discusiones se traduzcan en reformas aprobadas.

«Que sea este año»

El CNA recordó que los diputados habían planteado desde el inicio de la legislatura la intención de impulsar cambios al sistema electoral. Sin embargo, considera que el tiempo avanza y todavía no existe un resultado concreto.

La organización insiste en que 2026 debe cerrar con reformas aprobadas, antes de que el país vuelva a entrar en una nueva etapa de presión política vinculada a otro proceso electoral.

Castellanos remarcó que no basta con terminar el año acumulando reuniones, propuestas y mesas de trabajo, sino que se requieren decisiones que respondan a las lecciones dejadas por las elecciones de 2025 y permitan avanzar hacia un sistema electoral más sólido.