El Congreso Nacional de Honduras aprobó la destitución del fiscal general Johel Antonio Zelaya Álvarez, luego de alcanzar 93 votos a favor en la resolución final del juicio político en su contra.

La decisión se tomó tras concluir el proceso de investigación legislativa, en el que una comisión especial evaluó diversas denuncias relacionadas con su gestión al frente del Ministerio Público de Honduras.

Durante la sesión, se dio lectura al informe final, el cual señala posibles actuaciones contrarias a la Constitución, negligencia en el ejercicio del cargo y falta de independencia funcional. El documento se sustentó en pruebas documentales y testimonios presentados durante el proceso.

El caso avanzó pese a que Zelaya no compareció ante el pleno, a pesar de haber sido convocado, lo que fue señalado por las autoridades legislativas como una renuncia a su derecho de defensa en esa instancia.

La jornada estuvo marcada por protestas dentro del hemiciclo, especialmente por parte de diputados del Partido Libertad y Refundación, quienes expresaron su desacuerdo con el desarrollo del proceso.

El presidente del Congreso, Tomás Zambrano, defendió la legalidad de la decisión, asegurando que se respetaron los procedimientos establecidos.

Con esta votación, se concreta la salida definitiva del funcionario en un hecho que marca un precedente en la política hondureña y abre un nuevo capítulo en el sistema de justicia del país.