La elevación del nivel del Lago de Yojoa mantiene en alerta a varias comunidades de Santa Cruz de Yojoa, Cortés, donde decenas de familias han tenido que abandonar sus hogares debido al avance del agua, que también ha provocado daños en negocios y dificultades en las vías de acceso.

En la comunidad de La Guama, al menos 25 viviendas permanecen inundadas, mientras sus habitantes intentan recuperar sus pertenencias y trasladarse a lugares más seguros ante el riesgo de que las condiciones empeoren.

La emergencia también afecta la economía local, ya que restaurantes, comedores, cabañas y otros establecimientos dedicados al turismo han reportado pérdidas por las inundaciones.

Agua reduce el paso en la carretera

En el sector de La Joya, entre La Guama y Peña Blanca, el agua ha cubierto parte de la carretera, reduciendo la circulación vehicular a un solo carril.

Ante esta situación, se recomienda a los conductores transitar con precaución, debido a las condiciones de la vía y al riesgo que representa el avance del agua.

Asimismo, las comunidades de La Pita, El Diviso, Laguna Seca y Buenavista enfrentan dificultades de acceso por el deterioro y la inundación de algunos caminos. Según los pobladores, en determinados tramos es necesario utilizar vehículos de doble tracción para movilizarse.

La preocupación aumenta ante la posibilidad de que las lluvias continúen y provoquen interrupciones en las rutas, dificultando el traslado de personas y el abastecimiento de productos.

Cierre parcial del canal genera preocupación

El aumento del nivel del lago coincide con el cierre parcial del canal de Peña Blanca, relacionado con los trabajos de repotenciación de las represas Cañaveral y Río Lindo.

De acuerdo con la información reportada, la reducción parcial de esta salida de agua, sumada a las precipitaciones, ha contribuido a la acumulación en las zonas aledañas.

Las familias afectadas esperan que las autoridades evalúen la situación y coordinen medidas para reducir los riesgos, atender a quienes han perdido sus viviendas y facilitar el acceso a las comunidades.

Mientras tanto, los pobladores permanecen atentos a la evolución del nivel del lago y esperan que las condiciones mejoren para poder regresar a sus hogares.