Momentos de terror vivieron las familias de la comunidad de San José Las Lágrimas, en Esquipulas, Guatemala, luego de una incursión armada protagonizada por un grupo de aproximadamente cien hombres que ingresaron desde territorio hondureño.
El ataque dejó al menos 12 viviendas incendiadas, familias desplazadas y un ambiente de miedo en la zona fronteriza. Según relatos de los pobladores, los hombres armados amenazaron a los residentes y les exigieron abandonar sus hogares.
Una de las afectadas, Juaquina García, relató que escapó junto a sus seis hijas mientras se escuchaban disparos en distintos sectores de la comunidad.
El Ejército de Guatemala respondió al ataque y se produjo un intercambio de disparos que dejó una persona fallecida, cuya identidad aún no ha sido confirmada. Posteriormente, las autoridades reforzaron la seguridad con patrullajes, retenes y vigilancia aérea en la frontera.
Líderes comunitarios señalaron que detrás de la violencia existe un conflicto por la posesión de tierras que desde hace varios años mantiene enfrentados a campesinos y otros grupos interesados en la propiedad de la finca.
Los pobladores pidieron la intervención de las autoridades para garantizar seguridad, justicia y apoyo a las familias afectadas, muchas de las cuales perdieron sus viviendas y cultivos durante el ataque armado.
