La crisis de abastecimiento de agua que afecta a distintos sectores de Tegucigalpa ha provocado un fuerte incremento en el precio de los barriles, que normalmente se comercializan entre 35 y 40 lempiras, pero ahora pueden alcanzar hasta 100 lempiras.

Los vecinos aseguran que el suministro llega de manera irregular y con muy poca presión, obligando a muchas familias a permanecer despiertas durante la noche para poder llenar sus recipientes.

Familias enfrentan dificultades por la escasez

Alicia Flores, residente de la colonia Flor del Campo, explicó que el agua prácticamente ha desaparecido de la zona y que el poco suministro que reciben no es suficiente para cubrir las necesidades de los hogares.

Otros pobladores también manifestaron preocupación por la calidad del agua que han tenido que comprar para enfrentar la emergencia.

Francisco Lanza denunció que algunas familias han adquirido agua de proveedores que, según su testimonio, podría estar contaminada, situación que estaría afectando principalmente a niños.

Racionamientos podrían extenderse

Actualmente, el esquema de distribución de agua en la capital contempla períodos de hasta nueve días entre abastecimientos. Sin embargo, las autoridades han advertido que estos intervalos podrían aumentar hasta 12 días debido a la reducción de las reservas.

Los pobladores señalan que la situación es aún más complicada en algunos sectores, donde el agua no llega o lo hace con una presión insuficiente para llenar pilas y tanques.

Ante la escasez, las familias se han visto obligadas a buscar otras alternativas para conseguir agua y asumir el aumento de los precios, generando un gasto adicional para los hogares capitalinos.