La crisis financiera que atraviesan las casas hogar bajo custodia del Estado se profundiza. Unos 4,000 niños y adolescentes atendidos en 136 Centros de Internamiento y Cuidado Residencial Alternativo (CIRCA) enfrentan precariedad en alimentación, vestimenta y educación debido a la suspensión de transferencias por parte de la Secretaría de la Niñez (SENAF), que lleva dos meses sin realizar desembolsos.

Desde la propia institución, la subdirectora Daniela Urbina confirmó que se están realizando diagnósticos en las casas hogar y otras modalidades de cuidado alternativo, encontrando situaciones críticas.

“Actualmente como subdirección estamos realizando diagnósticos institucionales y hemos encontrado que en algunas hay una situación crítica en cuanto a satisfacción de necesidades básicas como alimentación, vestimenta y educación. Esto se debe en parte a la situación que estamos viviendo como SENAF, que no tenemos hasta el momento autoridades”, explicó Urbina.

Urbina citó como ejemplo el caso de la Asociación Fe, Amor y Esperanza, que atiende a niños y jóvenes en condición de vulnerabilidad extrema.

“Debido a que no están recibiendo el estipendio de parte de SENAF, han tenido que retrasar las clases porque no tienen alimentación para que los niños vayan con energía y fuerza. Comenzaron hace poco, pero gracias a donantes que solo han asegurado comida para dos semanas”, detalló.

La funcionaria señaló que el impacto varía según cada institución, pero reconoció que la alimentación es el área más afectada. “Es la que más repercute y donde están bastante limitados”, subrayó.

Representantes de casas hogar han advertido que la falta de fondos compromete no solo la alimentación diaria, sino también el acceso a medicinas, transporte de maestros, vestimenta y otros servicios esenciales.

“Sin estos fondos la institución no funciona. Hemos tenido que pedir ayuda temporal, pero no es sostenible”, expresó uno de los directivos consultados.