El precio del diésel alcanzó un máximo histórico en Honduras, al ubicarse esta semana en 145.69 lempiras por galón en Tegucigalpa y sus alrededores, mientras que en comunidades alejadas de Olancho y Gracias a Dios el costo se aproxima a los 200 lempiras, debido principalmente a los elevados gastos de transporte.
La nueva estructura de precios entró en vigencia el lunes 7 de septiembre a las 6:00 de la mañana. En la capital, el galón de gasolina superior se comercializa a L139.88, la regular a L129.04 y el diésel a L145.69.
El nuevo precio del diésel supera los máximos registrados anteriormente durante 2026. Su incremento se produce después de ocho semanas consecutivas de aumentos, acumulando una subida de 26.16 lempiras por galón desde la semana 28.
Olancho y Gracias a Dios enfrentan precios aún mayores
La situación es todavía más complicada para los habitantes de comunidades ubicadas en zonas de difícil acceso. En sectores de Olancho y Gracias a Dios, el combustible puede acercarse a los 200 lempiras por galón.
La falta de infraestructura vial obliga a transportar el carburante mediante embarcaciones o avionetas, generando costos adicionales que terminan trasladándose al consumidor mediante cargos de flete.
Advierten que los precios podrían seguir aumentando
La directora ejecutiva de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe), Saraí Silva, expresó preocupación por la tendencia internacional del diésel y su impacto sobre la economía nacional.
Honduras depende de las importaciones de combustibles, por lo que las variaciones del mercado internacional tienen un efecto directo sobre los precios internos. A esto se suman las tensiones geopolíticas y otros factores que mantienen elevado el costo de los derivados del petróleo.
Silva señaló que el diésel requiere especial atención debido a su importancia para el transporte, la producción, la industria, la generación de energía y la distribución de alimentos.
También destacó que los subsidios han contribuido a reducir parcialmente el impacto en los consumidores, pero consideró necesario evaluar nuevas medidas que permitan enfrentar el incremento sostenido.
Precio internacional mantiene la presión
El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró el martes en 93.03 dólares por barril, luego de registrar un incremento de 1.7 %, comportamiento relacionado con las tensiones geopolíticas y los recientes ataques contra Arabia Saudí.
Durante el primer semestre de 2026, Honduras importó alrededor de 4.6 millones de barriles de diésel, con un gasto aproximado de 662.9 millones de dólares, reflejando la fuerte dependencia del país de este combustible.
Ante este escenario, Ahdippe plantea que Honduras necesita desarrollar una política energética de largo plazo, que permita anticiparse a las variaciones del mercado y reducir la vulnerabilidad frente a los precios internacionales.
Entre las alternativas propuestas figuran la diversificación de la matriz energética, el impulso de combustibles alternativos como el GLP vehicular, la reducción del consumo de carburantes y medidas para disminuir los congestionamientos.
También se plantea recuperar estrategias como el teletrabajo, la modificación de horarios laborales y una mejor planificación del tránsito, con el objetivo de reducir el consumo de combustible y los costos que genera la congestión vehicular.
Mientras los precios internacionales continúan bajo presión, consumidores y sectores productivos hondureños enfrentan el impacto de un diésel cada vez más caro, con efectos que podrían trasladarse progresivamente al costo del transporte, los servicios y los alimentos.
