Estados Unidos será sede desde este lunes de una serie de reuniones del G20 en Houston, Texas, centradas en el tema de la “abundancia energética”, en un momento marcado por la guerra en Medio Oriente y el impacto que ha generado en los mercados internacionales de combustibles.

Los encuentros se desarrollarán hasta el miércoles y contarán con delegaciones de importantes economías como China, India, Japón y Alemania, además de grandes productores de petróleo como Canadá y Arabia Saudita. Rusia también prevé participar con algunos funcionarios.

preocupación por el aumento de los combustibles

Las reuniones se realizan mientras los precios del petróleo y el gas continúan aumentando debido al conflicto en Medio Oriente. Europa enfrenta además dificultades para completar sus reservas de gas de cara al invierno.

Washington ha planteado como una de sus prioridades durante su presidencia del G20 ampliar el acceso a energía asequible, segura y confiable. Sin embargo, la guerra entre Estados Unidos e Irán ha complicado las condiciones del mercado energético.

En Estados Unidos, el precio del diésel alcanzó niveles récord, con un promedio de 6.2 dólares por galón, mientras que la gasolina registra un incremento del 44 % respecto al período previo al conflicto.

participación de rusia genera críticas

La participación rusa también ha generado controversia entre los aliados europeos de Ucrania, debido a la decisión de Washington de permitir nuevamente la presencia de representantes de Moscú en las reuniones del G20.

La asistencia del ministro de Finanzas ruso, Antón Siluánov, a una reunión anterior del grupo ya había provocado reacciones entre los países que respaldan a Ucrania.

guerra genera presión política en eeuu

El impacto económico del conflicto también representa un desafío político para el Partido Republicano de Donald Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

El mandatario estadounidense ha acusado a Irán de prolongar la guerra con el objetivo de afectar políticamente a su administración y ha insistido en que el conflicto podría terminar próximamente.

Trump también responsabilizó al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, de contribuir a la escasez de diésel mediante ataques contra refinerías rusas.