Más de 170,000 salvadoreños quedan desde este miércoles 9 de septiembre de 2026 sin la protección del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, luego de que la administración del presidente Donald Trump decidiera no extender nuevamente el beneficio migratorio.

El TPS había permitido a miles de salvadoreños residir y trabajar legalmente en territorio estadounidense desde 2001, cuando fue otorgado tras los terremotos que afectaron a El Salvador.

Con el vencimiento del programa, los beneficiarios pierden la protección migratoria y sus permisos de trabajo, quedando expuestos a procesos de deportación si no cuentan con otra vía legal para permanecer en el país.

Buscan una última extensión

Organizaciones defensoras de los inmigrantes y algunos congresistas han solicitado al Gobierno estadounidense que conceda un período adicional para que los afectados puedan organizar su situación migratoria.

El congresista Eugene Vindman presentó una propuesta para extender el TPS durante 18 meses, argumentando que obligar a las familias a regresar a países donde podrían enfrentar condiciones de inseguridad e inestabilidad sería injusto.

Sin embargo, activistas reconocen que existe poca expectativa de que la iniciativa avance debido a la postura de la administración Trump frente a los programas de protección migratoria.

Trump mantiene su ofensiva contra el TPS

La eliminación del TPS para los salvadoreños forma parte de una política más amplia de la administración estadounidense para reducir el número de personas protegidas bajo este programa.

En los últimos años también se han cancelado protecciones para ciudadanos de otros países, entre ellos Haití, Venezuela, Afganistán, Honduras, Siria y Nicaragua.

Organizaciones proinmigrantes advierten que la medida podría generar incertidumbre y temor entre miles de familias, especialmente aquellas cuyos hijos son ciudadanos estadounidenses.

Salvadoreños aseguran que seguirán luchando

Pese al fin del beneficio migratorio, algunos salvadoreños aseguran que continuarán buscando alternativas para permanecer legalmente en Estados Unidos.

Para muchos de ellos, el TPS representó durante más de dos décadas la posibilidad de trabajar, formar una familia y construir una vida estable lejos de El Salvador. Ahora deberán buscar otras opciones migratorias mientras enfrentan un escenario de mayor incertidumbre.