El sector de distribución de combustibles en Honduras planteó la necesidad de aplicar un plan integral de contingencia para enfrentar el impacto de los altos precios, al tiempo que hizo un llamado a no politizar la situación debido a sus posibles efectos negativos en la economía.

La Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo advirtió sobre la importancia de tomar decisiones responsables tanto desde el gobierno como desde la empresa privada y los consumidores. Su directora ejecutiva, Saraí Silva, expresó preocupación por la falta de conciencia sobre la magnitud del problema y la difusión de información errónea.

Según explicó, el país enfrenta un escenario delicado en el que el Estado destina una parte significativa de sus ingresos al subsidio de combustibles, lo que podría afectar otros sectores clave como salud, educación e infraestructura.

En ese contexto, el gobierno ha reiterado que continuará absorbiendo parte de los incrementos en los precios de la gasolina y el diésel, así como el total del aumento en el Gas Licuado de Petróleo (GLP) de uso doméstico.

Como parte del plan de contingencia, el sector propone varias medidas prácticas, entre ellas el uso de gasolina de menor octanaje cuando sea posible, el mantenimiento adecuado de los vehículos y la reducción del consumo energético, por ejemplo, limitando el uso del aire acondicionado.

También se sugiere fomentar el teletrabajo como alternativa para disminuir el gasto en combustible, medida que ya ha sido implementada de forma temporal en algunos sectores educativos.

Finalmente, los representantes del rubro insistieron en que enfrentar esta crisis requiere sacrificios compartidos y decisiones estratégicas que permitan mitigar el impacto económico en el país sin comprometer su estabilidad.