El pasado Gobierno hondureño entregó en concepto de bonos más de 98 millones de lempiras a migrantes retornados, durante el período de febrero del 2025 a enero del 2026.

Se desembolsaron más de 98.25 millones de lempiras, beneficiando a 37,790 personas, revela el estudio académico presentado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través del Instituto de Investigaciones Sociales y el Observatorio de Migraciones Internacionales en Honduras (OMIH).

El OMIH dio a conocer la infografía “Respuesta humanitaria a hondureños retornados, de febrero del 2025 al 16 de enero 2026, en la entrega del “Bono Llegaste a Casa”.

Producto de la política migratoria de Estados Unidos, el gobierno de Honduras aprobó mediante Decreto ejecutivo PCM- 08 2025, la Estrategia Nacional de Emergencia para Protección a Migrantes hondureños.

Dicho decreto, en su artículo 7, numeral 2, crea el Programa “Hermano, hermana vuelve a casa”, con la finalidad de mitigar los efectos adversos del retorno y coadyuvar a su proceso gradual de reintegración; además autoriza el bono “Llegaste a casa”.

L2,600 A CADA UNO

El programa, que fue implementado por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), ofreció un bono único de 100 dólares estadounidenses, equivalente a unos 2,600 lempiras a cada migrante hondureño retornado que ingresó al país a través del Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR).

La iniciativa buscó mitigar los impactos adversos del retorno forzoso, proporcionando una ayuda inicial para cubrir necesidades básicas como vivienda, alimentación y transporte.

Según los datos recopilados por el OMIH, la distribución de beneficiarios por departamento revela una concentración significativa en áreas urbanas y de alta migración.

Cortés encabeza la lista, con el 31.37 por ciento de los casos, seguido por Francisco Morazán con el 4.37, Santa Bárbara el 4.12 y otros departamentos como Olancho, con un 2.36 por ciento y Comayagua con el 3.06.

Esta distribución refleja los patrones migratorios tradicionales del país, donde las regiones del norte y centro registran mayor flujo de salidas y retornos.