Un complejo panorama epidemiológico afecta a Honduras debido a la proliferación del dengue y la amenaza latente del sarampión. La directora del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la Secretaría de Salud, Odalys García, confirmó que el país contabiliza más de 8,000 casos de dengue en todo el territorio nacional, además de cuatro fallecimientos ratificados a causa de este virus transmitted por vectores.
Las variaciones climáticas actuales en la geografía hondureña están jugando un papel determinante en el repunte epidemiológico. Por un lado, la prolongada sequía que afecta a la capital obliga a los pobladores al almacenamiento de agua; por otro, el inicio de las precipitaciones en la región norte del país genera las condiciones idóneas para la acumulación de líquidos en solares baldíos y recipientes domésticos, convirtiéndolos en criaderos de mosquitos.
A esta crisis se suma la vigilancia permanente frente al sarampión, enfermedad de la que se registran tres casos confirmados en el país. La preocupación de las autoridades radica en el brote activo detectado en Guatemala, ya que el intenso tránsito de personas a través de la frontera terrestre incrementa de forma considerable la probabilidad de registrar nuevos casos importados.
Ante este contexto, las autoridades de la Secretaría de Salud instaron a la ciudadanía a reforzar las acciones preventivas en las zonas limítrofes y dentro de los hogares, al tiempo que recordaron la disponibilidad de vacunas en el sistema sanitario para frenar la propagación de ambas patologías.
