La justicia hondureña dio luz verde a la extradición de Mario Roberto Flores Mejía, solicitado por autoridades de Estados Unidos por su presunta implicación en un caso criminal ocurrido hace varios años en la ciudad de Filadelfia, Pensilvania.
La decisión fue tomada por un juez de Extradición de Primera Instancia, quien resolvió a favor del requerimiento presentado por el tribunal estadounidense. Al hondureño se le acusa de haber participado en delitos graves que incluyen asesinato, secuestro y agresión en perjuicio de una niña.
De acuerdo con la resolución judicial, la defensa aún tiene la posibilidad de apelar ante la Corte Suprema de Justicia, que deberá revisar el caso en segunda instancia antes de que la medida quede en firme.
Mientras tanto, Flores Mejía continuará bajo arresto en el Centro Penitenciario Nacional de Támara, en el Distrito Central, donde permanecerá hasta que se complete el proceso legal que permita su traslado al país solicitante.
El caso que motiva la extradición se remonta al 29 de julio del año 2000, cuando una menor de apenas cinco años fue reportada como desaparecida en Filadelfia. La última vez que fue vista se encontraba jugando cerca de su vivienda.
Durante las investigaciones iniciales, un testigo aseguró haber visto a la niña acompañada de un hombre latino en las cercanías del lugar, lo que dio pie a las pesquisas que hoy vinculan al hondureño con el hecho.
Flores Mejía, quien utilizaba varios alias, fue localizado recientemente en una zona montañosa del municipio de Lepaera, Lempira, donde permanecía oculto. Su captura fue posible gracias a labores de inteligencia desarrolladas por unidades especializadas del Ministerio Público.
Con esta resolución, Honduras avanza en el proceso de cooperación internacional en materia de justicia, mientras el caso continúa generando atención por la gravedad de los delitos imputados.
