El sector del calzado en Honduras atraviesa una fuerte crisis debido a la creciente competencia de productos importados desde China, además del aumento en los costos de materiales, combustibles y energía eléctrica.

Román González, presidente de la Asociación de la Industria del Calzado, alertó que la producción nacional ha disminuido considerablemente y calificó la llegada masiva de calzado chino como una de las principales amenazas para los fabricantes hondureños.

Talleres reducen operaciones y pierden empleos

González explicó que muchos talleres de calzado han reducido sus jornadas laborales debido a que no logran competir con los precios de los productos extranjeros, mientras enfrentan mayores gastos en materias primas, alquileres, electricidad y transporte.

Según detalló, durante los últimos tres años más de 300 talleres de calzado han cerrado, provocando que cerca de 2 mil trabajadores pierdan sus empleos.

El representante del sector señaló que los pequeños productores son los más afectados, ya que sus costos de fabricación son elevados en comparación con los productos importados.

Buscan apoyo del Gobierno

Ante esta situación, la Asociación de la Industria del Calzado espera reunirse con autoridades hondureñas para impulsar proyectos de ley y medidas que permitan proteger la producción nacional y garantizar la permanencia del sector.

González advirtió que, si no se toman acciones, gran parte de los talleres podrían desaparecer en los próximos años.

Actualmente, algunos fabricantes sobreviven gracias al consumo del mercado local y a exportaciones hacia países como Guatemala y Belice, aunque reconocen que la competencia internacional continúa representando un desafío para la industria hondureña.