El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, informó que fuerzas aéreas israelíes llevaron a cabo un ataque contra una de las principales instalaciones petroquímicas de Irán, ubicada en la zona de Asaluyeh, dejando fuera de operación parte importante de su infraestructura.
Según el funcionario, la planta afectada representa cerca de la mitad de la producción petroquímica iraní, y junto a otro ataque previo, se habrían impactado instalaciones responsables de la mayoría de las exportaciones del sector, lo que implicaría un fuerte golpe económico para el país.
Por su parte, medios iraníes reportaron explosiones en el complejo de South Pars, considerado uno de los más grandes del mundo en reservas de gas natural. De acuerdo con estas fuentes, algunas empresas encargadas de suministrar servicios básicos como electricidad y agua a las plantas petroquímicas resultaron dañadas, provocando interrupciones en el funcionamiento del área.
En el mismo mensaje, Katz indicó que tanto él como el primer ministro Benjamin Netanyahu han ordenado continuar con las operaciones militares, advirtiendo que cualquier acción en contra de Israel tendrá consecuencias económicas y estratégicas aún más severas para Irán.
El conflicto se intensificó luego de que Irán lanzara múltiples ataques con misiles hacia territorio israelí, causando heridos y daños materiales, especialmente en zonas urbanas.
Hasta ahora, las cifras de víctimas varían según las fuentes. Mientras autoridades iraníes no han actualizado los datos oficiales recientes, organizaciones independientes reportan miles de fallecidos desde el inicio de la escalada. En Israel, los ataques también han dejado víctimas mortales y numerosos daños en distintas regiones.
La situación continúa siendo tensa, con ambos países manteniendo acciones militares que incrementan la preocupación a nivel internacional.
