El parque La Concordia, uno de los espacios más emblemáticos de Tegucigalpa, está en proceso de recuperación tras décadas de abandono. Ubicado en el tradicional Barrio Abajo, este sitio cultural y turístico busca recobrar el esplendor que lo convirtió en referente de la capital hondureña, gracias a sus esculturas y réplicas de monumentos mayas que simbolizan el paso de esta civilización por Mesoamérica.
La Concordia fue inaugurado en 1939 como un espacio cultural y educativo, con réplicas de templos y esculturas mayas que conectan a Honduras con sus raíces mesoamericanas.
Durante años, el parque sufrió deterioro, inseguridad y acumulación de basura, lo que lo convirtió en un foco de riesgo para los vecinos.
Hoy, bajo el impulso de autoridades municipales y líderes como la regidora Silvia Sosa, se ejecutan acciones de restauración que incluyen limpieza, rehabilitación de esculturas, mejoras en la seguridad y recuperación de áreas verdes.
El proyecto busca devolverle al parque su carácter de espacio público seguro y atractivo.
El parque es considerado un patrimonio histórico de Tegucigalpa, ya que alberga una singular colección de esculturas que rinden homenaje a la grandeza de la civilización maya.
