El Consejo de la Unión Europea finalizó el proceso necesario para autorizar de manera definitiva un préstamo de 90,000 millones de euros destinado a Ucrania, además de dar luz verde a un nuevo paquete de sanciones contra Rusia.
Aunque días antes los embajadores de los países miembros ya habían respaldado estas medidas, la aprobación formal se concretó tras concluir el procedimiento escrito, requisito indispensable para su validación legal.
La decisión fue posible luego de que el gobierno de Hungría, encabezado aún por Viktor Orbán, retirara el veto que mantenía sobre ambas iniciativas.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, expresó que esta acción responde a una estrategia basada en dos ejes fundamentales: reforzar el respaldo a Ucrania y aumentar la presión sobre Rusia con el objetivo de alcanzar una paz estable.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que la Unión Europea continuará intensificando su apoyo a Ucrania frente a la ofensiva rusa, al mismo tiempo que busca debilitar la capacidad económica que sostiene el conflicto.
Urgencia en la implementación
Desde el Parlamento Europeo, su presidenta Roberta Metsola hizo un llamado a acelerar la entrega de los fondos, destacando la necesidad de que el apoyo llegue de forma inmediata al territorio ucraniano.
El levantamiento del veto por parte de Hungría se produjo luego de que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmara la reparación de un tramo del oleoducto Druzhba, infraestructura clave que abastece a territorio húngaro y que había sido dañada en enero durante un ataque ruso.
Este tema había sido un punto central en la postura de Orbán, quien condicionó su aprobación a la solución de este problema energético. No obstante, tras los recientes avances, se logró destrabar el proceso.
Cabe señalar que Orbán, quien recientemente perdió las elecciones frente al opositor Peter Magyar, había mantenido una postura crítica frente al apoyo a Ucrania, utilizándola incluso como eje de su campaña política.
Con la aprobación de estas medidas, la Unión Europea reafirma su compromiso de respaldar a Ucrania y de mantener la presión internacional sobre Rusia, en busca de una salida al conflicto que garantice estabilidad en la región.
